Dr. Jorge T. Bartesaghi
Dr. Jorge T. Bartesaghi
18/8/17
18/8/17

No, terminantemente no. Y por favor no se confunda esta afirmación con algún ensayo de defensa de la conducta del vicepresidente. Sabido es que hemos reprobado permanentemente su accionar mentiroso, inconsciente y errático, así como sus abusos en el uso de su “tarjeta corporativa”, todo ello sin perjuicio de las sospechas que levantan sus eventuales responsabilidades penales a determinarse por la justicia.

Sí, ciertamente Sendic es un caso único, sin precedentes, en relación del nivel del cargo que ocupa. Sus idas y vueltas, sus afirmaciones de las que se arrepiente y desdice en veinticuatro horas constituyen un ejemplo único de incoherencia política hasta ahora desconocida en el país.

Todo ello ha dañado severamente la imprescindible confianza que los ciudadanos deben tener con el sistema político. Confianza que exige honestidad intelectual y material, refrendada por conductas intachables que impidan todo acto de corrupción. En suma, todo lo que no ha sucedido.

Si bien los hechos de notoriedad afectan a la ciudadanía toda, golpean especialmente a votantes y simpatizantes del Frente Amplio, quienes creyeron ingenuamente que un gobierno, por el solo hecho de ser de izquierda, estaba vacunado contra todo acto de corrupción.

Pero de ahí a suponer que el Sr. Sendic, por sus acciones en ANCAP, por sus desbordes en favor de sus amigos políticos realizados tanto en el ente como en sus colaterales, hoy investigados por la justicia, por el uso abusivo y a veces inmoral de su tarjeta corporativa, o por la mentira endémica de pretender un título universitario inexistente es el único responsable del deterioro de imagen del Frente Amplio, configura un muy grave error.

El caso Sendic ha puesto sobre la mesa diferencias ontológicas entre los distintos grupos que integran el partido de gobierno que demuestran, palmariamente, antagonismos intelectuales ideológicos que impiden una acción responsable de gobierno.

Más allá de los esfuerzos de parte del ejecutivo en adoptar medidas coherentes con nuestra tradición democrática republicana, el peso político de ciertos grupos, a los que no puede enfrentar, le imponen incurrir en verdaderas violaciones de nuestra esencia jurídico-política, con el consecuente desprestigio internacional y el descreimiento de la ciudadanía.

Así el caso Venezuela, donde el mundo entero y toda persona con honestidad intelectual entiende que es una vulgar y grosera dictadura, nuestro gobierno ha debido adoptar posiciones timoratas que le han hecho acreedor de las más severas críticas de la comunidad internacional.

Así también su “abroquelamiento” legislativo que impide instalar comisiones investigadoras, éticamente imprescindibles ante muy graves denuncias de corrupción.

No menos grave las sistemáticas posturas de un corporativismo sindical que actúa permanentemente anteponiendo su interés político a la defensa del derecho de los trabajadores.

Y por si ello fuera poco la “lista 711”, que no tiene empacho en advertir y amenazar al conglomerado con la ruptura de sus mayorías automáticas, si el Plenario declara la necesidad de renuncia del vicepresidente.

Claro que Sendic es responsable de sus errores, pero también lo es el gobierno por los suyos, y, especialmente, el Frente Amplio por depender de posturas extremistas de sus grupos mayoritarios que impiden en todos los ámbitos una acción de gobierno coherente, transparente, en suma, digna.

Hoy muchos que creyeron honestamente en su capacidad de gobierno, advierten con claridad la absoluta imposibilidad de una acción coherente, transparente y eficiente, cuando en su interna debe soportar posturas absolutamente antagónicas.
Y a la ciudadanía no se le hace creer que el Sr. Sendic es el único culpable.

One thought on “¿Es Sendic el único culpable?

  1. Excelente Dr. Bartesaghi.! muy claro,como siempre,Hoy disfruto la llegada de La Democracia digital a mi casa donde es siempre bien recibida.Adelante con Fe.!!!Conrado Ponce de León..’

Deja un comentario

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required