Dr. Jorge T. Bartesaghi
Dr. Jorge T. Bartesaghi
14/7/17
14/7/17

No nos gustan los tremendismos y menos aún golpear al caído. Pero tampoco podemos dejar pasar por alto hechos que, por su gravedad, afectan y golpean duramente la economía, la credibilidad en la institucionalidad materializada en la confianza que la ciudadanía deposita en el sistema político.
El episodio del relato, más allá de su gravedad intrínseca de por si suficiente para ser analizado en profundidad, coexiste temporalmente con otros de similar magnitud que en conjunto ponen en evidencia, en la mejor de las hipótesis, la incapacidad en la gestión de la cosa pública, cuando no el desprecio y desapego a las responsabilidades emergentes del ejercicio del gobierno.

Cuando el gobierno de José Mujica, en la persona del Ministro Kreimerman, anunció con bombos y platillos la puesta en marcha del proyecto que debía culminar con una planta regasificadora con capacidad industrial para proveer las necesidades de casi medio continente, muchas voces se alzaron preocupados por la falta de sustentabilidad del mismo.

Hoy, pocos años después, acaba de definirse su cancelación atento a su absoluta inviabilidad. Gas Sayago, empresa que funciona en la órbita del derecho privado pero propiedad de Ancap y Ute, debe desmantelar la plataforma creada para su materialización sin haber realizado la milésima parte de lo prometido, y hacerse cargo de las responsabilidades económicas emergentes.

La megalomanía inicial termina con un silencioso ocultamiento de episodios sucedidos en el periodo, cuyas consecuencias económicas, cuantiosas, graves, hacen imposible dejarlas pasar por alto.

En el medio quedan muchos millones de dólares inútilmente gastados en salarios, indemnizaciones, asesoramientos, compras sin aplicación, etc.,etc., de los que obran sobradas pruebas en la Comisión Investigadora de la Cámara de Representantes creada a iniciativa y por el empeño del diputado Dr. Pablo Abdala.-

Millones de dólares tirados a la calle por el capricho y la soberbia intelectual de quienes, haciendo oídos sordos a recomendaciones, consejos y críticas basadas en la racionalidad y la experiencia, advirtieron en tiempo y forma sobre la inviabilidad del proyecto.

Recientemente, y para mayor indignación, acaba de salir a luz, a consecuencia de un Pedido de Informes de la Comisión Investigadora parlamentaria realizado meses atrás, información sobre sueldos del personal superior, aún hoy vigentes, de la empresa que nunca tuvo actividad, jamás pudo ni podrá procesar un solo litro de gas licuado, y cuyo proyecto ya ha sido descartado definitivamente.-

Lo desproporcionado de sus montos, y el absurdo de la descripción de sus cargos han sido publicados en los medios, para sorpresa e indignación de la ciudadanía. Desde un Gerente General de $ 423.446, al que se agrega un sub-gerente y un adscripto a gerencia, hasta gerentes de Medio Ambiente, de Salud Ocupacional y de Operaciones Marítimas, entre otros, llegan nada menos que a la suma mensual de $ 3.564.722 más $ 377.592 por aportes patronales, todo ello de una empresa que jamás tuvo actividad comercial.

Si bien esto nos resulta realmente indignante, peor aún la postura política del Frente Amplio en cuanto pretendió, por solicitud de su presidente Diputado Chiazzaro. que la Comisión Investigadora declarase “Reservado”, es decir secreto, la información que le brindara tardíamente el Poder Ejecutivo.

Sólo la férrea postura de la oposición impidió la concreción de esta moción, al menos en cuanto a los montos de los sueldos y cargos denunciados.

Increíblemente hay quienes siguen pensando que los actos de gobierno pueden ser absolutamente discrecionales, sin ninguna responsabilidad de quienes los definen, desconociendo la transparencia como la primordial obligación de los gobernantes.

Por ello este episodio de la Regasificadora es una perla más, y van muchas, del collar de desastres generados por los distintos gobiernos frenteamplistas, (Pluna, Ancap, Alur, mentiras del vicepresidente, etc.) que dañan gravemente la economía pero mucho más aún la sagrada institucionalidad

2 thoughts on “Regasificadora: otra perla del collar

  1. Son unos caretas. Ya que cobran hay que mandarlos a juntar basura o a trabajar cuando.hay desastres nacionales como hacen los militaries y dicen que no sirven para nada

Deja un comentario

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required