Anibal V. Abreu
Anibal V. Abreu

Parafraseando el  dicho popular que sostiene que el dinero viene y va, pero lo realmente importante es la salud, tomado al revés, viene justo para ilustrar uno de los daños más grandes e irrecuperables que nos dejara la reforma militar y sus perversos efectos si finalmente se aplica tal cual es la intención del gobierno.

Es sabido que la mentalidad refundadora desde el punto de vista de seguridad social ha llevado a reformas, que una vez causado el daño es o será irrecuperable.  En efecto, todo lo que se mueve, recauda o tiene algo para manotear es afectado en nombre de la equidad sin importar si se trata de activos o pasivos. Hoy se cuantifican gastos, en desmedro de identificar inversiones sociales.

Así vemos por ejemplo, que haber distribuido más la riqueza que la deuda per cápita, se refleja en la reforma de las cajas notarial, bancaria, policial; la prioridad es no invertir en lo que otrora era la gran bandera de la izquierda: la sensibilidad  social. Basta observar los tristes resultados de una pésima gestión en la caja de profesionales, en la cual no se dan por enterados de los agujeros negros ni de los elevados costos de infraestructura, pero si se pergeñan ingeniosas formas de bajar el salario real del pasivo…Rascar la lata en donde sea es un grave indicador.

Si hablamos de la salud, el gobierno lamentablemente también equipara para abajo, cuando tendría que ir mejorando gradualmente sus niveles. Se ha polemizado largamente sobre el futuro de jubilados y empleados de ANCAP en lo referente a cobertura del servicio médico que tiene un costo de 4 millones anuales para todos los uruguayos. Se ha mencionado también la lamentada desaparición del Sistema Notarial de Salud después de más de medio siglo funcionando óptimamente. Sin olvidar al Hospital Policial, que lo llevaron a un funcionamiento que es caro y con servicio mediocre. Mientras el FONASA, la panacea, es un caos… del Hospital militar no se habla.

En el caso de las FFAA, en lo que se refiere a salud el daño más grave e irrecuperable, quizás el más peligroso y negativo efecto de esta posible reforma.  Estamos hablando del único reducto de contingencia e infraestructura hospitalaria  ante cualquier surgimiento  de catástrofes, epidemias o alertas de salud en la sociedad, solución las 24 horas los 365 días del año en el nivel adecuado.

Ya hemos abundado en conceptos sobre  la inconstitucionalidad de la reforma de la seguridad social militar, el impuesto , las falacias al respecto y fundamentalmente la impericia e irresponsabilidad, que sumado al estigma que tiene gran parte de la coalición de gobierno actual sobre la institución Fuerzas Armadas conforman una peligrosa combinación.

Ciento setenta mil orientales (170.000 funcionarios) tienen cobertura de salud en el Hospital militar. Es sabido que la calidad del servicio y medicación, acorde a lo que demanda la función del personal no solamente para el servicio activo sino también para los militares en situación de retiro y sus familiares, no les sería posible adquirir, a la gran mayoría, en el mercado debido a la magra remuneración que reciben.

La Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas, es un exponente indiscutible de salud para las tres armas y el cumplimiento de su misión en la defensa nacional. El CTI ha sido por años una referencia nacional, equipamiento actualizado, el UGIMAE, unidades de trasplante hepático, IMAE Cardiológico, IMAE traumatológico como solución a patologías de este tipo, tratamientos de reproducción asistida, etc., son instrumentos vitales con proyección nacional.

El funcionamiento a grandes rasgos, puede tener problemas e insuficientes recursos, es verdad, pero hasta ahora ha sido cubierto en condiciones en un gran porcentaje (casi 80 %) con los aportes de terceros (o sea los usuarios), en un sistema solidario, aporta más el que gana más. Los recursos materiales con que se dispone hoy cubrirían un 80 % del servicio y la deuda al respecto alcanzaría el 30%, el equipamiento con limitaciones seria de un nivel aceptable aun. Respecto a los medicamentos el 70% de los medicamentos es mediante la Unidad Central de Compras de Medicamentos del Estado – UCAMAE-; el 30% por aporte de los usuarios y los de medicina altamente especializada por el Fondo Nacional de recursos.

Hablando de optimización, actualmente hay una insuficiencia en lo que a recursos humanos se refiere de entre un 10/15 %, si se concreta la nueva ley se estima que el desbande llevaría este porcentaje a un 40%. Pero no hablamos solamente de profesionales, el soporte del servicio está sustentado por la experiencia de los técnicos, especialistas, enfermeros y nurses que también emigrarían a otros centros de salud .

La situación está planteada, la reestructura en este caso también es necesaria, pero con capacidad de gestión y especial cuidado de los recursos humanos como el gran capital en tiempo y experiencia.

Pero la probabilidad es real, y es de buen administrador ponderar las amenazas. Los profesionales y técnicos del Hospital Militar, siempre se sintieron atraídos profesionalmente por la posibilidad de desarrollar su experiencia en un centro de salud sólido y simultáneamente por una carrera en la institución que asegura un futuro cierto en lo referente a su retiro, no tanto por la remuneración sino por la estabilidad. Ambas desaparecerían.

Esta reforma, les quita los derechos adquiridos o la legitima expectativa, les niega una seguridad jurídica y les limita su carrera, o sea no les respeta el marco de acción de su carrera técnica o militar. En una palabra, los está echando y como resultado afectara a la Institución Fuerzas Armadas en un aspecto sustantivo.

La resultante será nefasta, la salud en peligro, en este caso víctimas de algo peor que la guerra, un gobierno de izquierda; la posibilidad de recuperación es inversamente proporcional al avance del daño. ¿Y qué quiere que le diga? Al intentar encontrar causas, nos viene a la mente el Foro de San Pablo y sus mandatos. Se curan en salud.

7 thoughts on “La salud viene y va… lo importante es el dinero (Salud Militar)

  1. Muy bueno. Lastima que no se tenga conciencia del daño. A estos, como dicen algunos, FRAUDE AMPLIO, solo les importa cuanto más se perjudique a los MILITRES más votos podemos conseguir para el próximo gobierno. Por suerte el pueblo no es idiota ya se han dado cuenta de la corrupción con la que se maneja Tabaré y su séquito.

  2. Muy buen articulo,Anibal.Por mi cuenta corre agregar que no por capricho de nadi, sino que POR UNA LEY de la Republica, la Sanidad Militar es la RESERVA SANITARIA del Estado.Que quiere decir esto? Bueno,sencillo, obviemos el caso o situacion de guerra y pensemos en una catastrofe de la naturaleza, o sea nada raro ni impensable.El Hospital Militar con sus instalaciones,sus medios y su gente,seran los que quedaran atendiendo la energencia sea del porte que sea.Esto lo dice la Ley.
    Ahora.¿Esta capacitada la Sanidad Militar en su conjunto para esto?Diriamos que hoy SI, (basta con ir y recorrer el HCFFAA).Mañana…NO SABEMOS.
    Lo que si sabemos es que ante una catastrofe que ojala no ocurra, seguramente Sanidad Militar tendra, por ejemplo, un Banco de Sangre.Adivino que hasta la Senadora Moreira,si necesitara,tendra en sus venas lo que le salvara la visa: sangre de un Soldado de la Patria.

  3. Estimado Anibal Comparto y disiento con algunas afirmaciones de su columna. Los servicios de Sanidad Militar y Policial tienen sus claros y oscuros a la hora de asistir a sus beneficiarios. Nadie puede discutir el nivel de las prestaciones en el Hospital Central de las FFAA, pero concordará que a pocos kilómetros de acá los usuarios del sistema caen irremediablemente en el bajísimo nivel de ASSE. Lo mismo sucede con Sanidad Policial. Es todo un tema y son recursos que no deberían dejarse de usar y si buscar de qué manera se respetan los derechos adquiridos, se mantiene el nivel en Montevideo y se logra la complementariedad necesaria para evitar la enorme inequidad Montevideo – Interior. Saludos cordiales

  4. Con relación a ANCAP, supe trabajar en ese servicio al principio de mi carrera, hace más de 40 años por lo que no dispongo de información actualizada. Seguramente como ocurre en la mayoría de las cosas vinculadas a la salud, el tiempo no pasa y siguen generalmente como antaño. La medicina ocupacional tiene su área de desarrollo y debería el estado concentrar sus esfuerzos en una estructura que concentrara y potenciara los esfuerzos para lograr una optimización. Eso implicaría una coordinación interinstitucional entre BPS; BSE; ANCAP y algún otro servicio especializado. Esa coordinación está dentro de los cometidos de ASSE que evidentemente no puede con los servicios comunes, mucho menos podría con coordinaciones especializadas. Es evidentemente otro tema dentro de los debe de esta fantasía de reforma que han tratado de vender a la población. Pido disculpas por entrometerme en su columna pero creo que es importante participar activamente para enriquecer las opiniones.

  5. Exelente, Anibal. Muy bien explicitado el artículo y muy buenos comentarios. Washington García.

  6. Este gobierno ya no respeta absolutamente nada. En Sanidad Militar se han hechos grandes avances en cantidad de patologías. Cuando el GOBIERNO toque Sanidad pobre de todos nosotros. Ya tenemos bastante con el FONASA del BRILLANTE OLESKER ,,,caos total. Todo lo que tocan destruyen. URUGUAYOS al momento de votar reconsideren su voto.Gracias.

  7. Simplemente una reflexión. Este gobierno progresista, quiere hacer pedazos un centro de salud como el H.C.FF. AA., dependiente de Sanidad Militar, que cada vez recibe menos recursos, pero sigue funcionando por un simple tema vocacional de muchos de sus integrantes, con la paradoja que integrantes de este gobierno, pertenecientes al M. D. N., pudiendo asistirse en sociedades privadas, han ido a buscar el tratamiento que les prolongue la vida a ese lugar.

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