El legislador le pidió respeto por la gente que piensa distinto tras un cruce en el Consejo de Ministros
José Carlos Cardoso
José Carlos Cardoso

El senador Cardoso, le escribió una carta abierta al presidente Tabaré Vázquez.

“Créame señor presidente, que en el intercambio que mantuvimos en ocasión del Consejo de Ministros realizado en la localidad 19 de abril, en el departamento de Rocha, su actitud, ante un planteo serio e informado que le realicé, y antes siquiera de considerar el contenido del material que le entregué, dista mucho de ser la actitud de humildad republicana que se espera de un primer mandatario que gobierna para todos los uruguayos”, dice la carta del senador.

Cardoso participó del Consejo de Ministros en Rocha y en el momento en el que Vázquez abre la cancha al planteo de los vecinos, el senador pidió la palabra.

“En el año 2003 le entregamos una carpeta con una cantidad de planteos. Unos cuantos años después seguimos teniendo varios temas pendientes. Le queremos entregar una carpeta con los viejos temas y con los nuevos temas”, dijo Cardoso.

“Una pregunta señor diputado, ¿ahí están también los temas que se cumplieron?”, respondió el presidente y se corrigió: “Perdón quise decir senador. Discúlpeme”.

Cardoso no respondió la pregunta del presidente, le entregó la carpeta y lo saludó. “Muy bien, seguimos”, dijo Vázquez y le dio la palabra a otro vecino. 

Texto de la Carta

26 de setiembre de 2017.

Carta Abierta al

Sr. Presidente de la República

Tabaré Vázquez.

Presente

De la mayor consideración:

 

Nací y me crié en un hogar y en un barrio de gente humilde y trabajadora, me eduqué en la escuela pública, y en ambos ámbitos aprendí la importancia de vivir en democracia y a apreciar su verdadero valor cuando la perdimos por un largo período.

Por tal motivo –Presidente- mi vocación por la política la ejerzo con total conciencia de que en mi accionar no debe moverme otra cosa que el respeto a las instituciones, a la soberanía del pueblo y a quienes piensan distinto que yo. Porque los asuntos públicos nos exigen a los gobernantes y a los legisladores ejercer nuestra tarea con responsabilidad y teniendo siempre presente que nuestra causa no debe ser otra que el interés general y del bienestar común.

La convicción democrática y republicana, más allá del discurso, se expresa en el lenguaje y las actitudes que se mantienen ante los asuntos públicos. Y créame señor Presidente, que en el intercambio que mantuvimos en ocasión del Consejo de Ministros realizado en la localidad 19 de abril, en el departamento de Rocha, su actitud, ante un planteo serio e informado que le realicé , y antes siquiera de considerar el contenido del material que le entregué, dista mucho de ser la actitud de humildad republicana que se espera de un primer mandatario que gobierna para todos los uruguayos, independiente de que lo hayan votado o no.

Supongo que el ánimo que lo mueve al realizar el Consejo de Ministros en distintos lugares del país, esté alejado de propósitos propagandísticos y autocomplacientes, y tenga el noble objetivo de escuchar lo que la ciudadanía demanda y necesita para alcanzar el ejercicio efectivo de sus derechos, que es a lo que todos aspiramos.

Por lo tanto, y confío que esto último sea el verdadero objetivo de estos encuentros, no veo el por qué de la molestia cuando se reclama lo que aún no se ha cumplido luego de tres períodos de gobierno y de buen desempeño de la economía.

Tal y como expreso en la carta que encabeza el documento que le entregué, “quienes me conocen saben perfectamente que ese es mi estilo de hacer política, no sólo- cuando así quisieron las urnas- ejerciendo una oposición crítica, sino también acercando posiciones y buscando acuerdos, si es que con ello contribuimos al bienestar de nuestro pueblo”. Con ese fin, a través de mi persona expresé el sentir, no de los ciudadanos presentes en el acto, notoriamente afines a su partido, sino como resultado de planteos que en nuestra recorrida por el departamento nos hicieron llegar vecinos de todas las tendencias políticas.

Lamento que se haya transformado ese simple gesto de acercamiento, en un espectáculo casi circense, porque las palabras y las actitudes reflejan el valor que cada uno de quienes tenemos responsabilidades públicas damos a las instituciones que representamos y si ese accionar no está en consonancia con la necesaria virtud republicana que debemos sustentar, notoriamente se corre el riesgo de debilitar la confianza ciudadana en sus instituciones.

En mi caso, lo hice con el pleno respeto que me merece la ciudadanía de la República, independientemente de la posición política o filosófica que cada uno sustente, y con el propósito de que no sienta que sólo es utilizada por intereses que la trascienden.

Senador José Carlos Cardoso

Deja un comentario

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required