La verdad es que principales figuras, partidos y movimientos políticos y sindicales vinculados al por entonces naciente Frente Amplio, apoyaron a los militares golpistas de febrero.

(Editorial publicado hoy por el diario El País)

9 de febrero de 2017

9 de febrero de 1973; el preámbulo del golpe de Estado
9 de febrero de 1973; el preámbulo del golpe de Estado

Se cumple hoy un nuevo aniversario del inicio del proceso del golpe de Estado de 1973. Es una fecha tan importante como silenciada por la evocación política e histórica actual.

En efecto, cuando se trata de analizar y describir el golpe de Estado siempre se centra la atención en la disolución del Parlamento, el 27 de junio. Sin embargo, es clave en todo ese proceso lo que ocurrió en aquel “febrero amargo” sobre el cual escribiera el por entonces senador colorado Vasconcellos.

Lo que hubo fue un desacato por parte del Ejército y la Fuerza Aérea al mando del presidente constitucional Bordaberry. Frente a un cambio ministerial, esas fuerzas declararon que “Los Mandos Militares del Ejército y Fuerza Aérea han decidido desconocer las órdenes del ministro de Defensa Nacional, General Francese, al mismo tiempo que sugerir al señor Presidente de la República la conveniencia de su relevo”.

No conformes con ello, también dieron a conocer lo que se llamó el “Comunicado número 4″, en el que plantearon alcanzar varios objetivos de políticas públicas que en realidad estaban completamente alejadas de la función propia del Ejército y de la Fuerza Aérea. Allí, por ejemplo, se definía establecer normas que incentivaran la exportación; buscar la reorganización del servicio exterior; o erradicar el desempleo y la desocupación mediante la puesta en ejecución coordinada de planes de desarrollo.

La advertencia final del comunicado era contundente, ya que esas fuerzas armadas no responderían más al poder civil, sino que pasaban a imponer sus condiciones: “Quien ocupe la cartera de Defensa Nacional en el futuro deberá compartir los principios enunciados, entender que las FF.AA. no constituyen una fuerza de represión o vigilancia, sino que integrando a la sociedad, deben intervenir en la problemática nacional, dentro de la Ley y comprometerse a trabajar, conjuntamente con los mandos, con toda decisión, lealtad y empeño a fin de poder iniciar la recuperación moral y material del país”.

No se explica la disolución del Parlamento de junio de 1973 sin el alzamiento del 8 y 9 de febrero y el posterior pacto de Bordaberry con esos militares en la base de Boiso Lanza.

¿Por qué entonces nunca se recuerdan estos episodios de febrero con la fuerza y convicción que sí se tienen presentes los de junio de aquel año? ¿Por qué esta selectiva elección en el relato de nuestra Historia nacional que minimiza el “febrero amargo”?

La izquierda apoya a las Fuerzas Armadas
La izquierda apoya a las Fuerzas Armadas

Hay una explicación que deja en claro el papel de figuras y fuerzas de izquierda frente al alzamiento militar y el Comunicado N° 4. Como surge en detalle de los libros El golpe de febrero hecho por Gramajo e Israel, y El pecado original. La izquierda y el golpe militar de febrero de 1973 escrito por Lessa, la verdad es que las principales figuras, partidos y movimientos políticos y sindicales vinculados al por entonces naciente Frente Amplio, apoyaron a los militares golpistas de febrero.

Así, por ejemplo, el editorial del 11 de febrero del órgano de prensa del Partido Comunista escribió: “Las Fuerzas Armadas deben reflexionar sobre este hecho: los marxistas-leninistas, los comunistas, los integrantes de la gran corriente del Frente Amplio, estamos de acuerdo en lo esencial con las medidas expuestas por las FF.AA. como salidas inmediatas para la situación que vive la República, y por cierto no incompatibles con la ideología de la clase obrera, sin perjuicio de nuestros ideales finales de establecimiento de una sociedad socialista”.

También, en un acto político en esos días, Líber Seregni, quien fuera candidato a presidente del Frente Amplio en 1971, pidió la renuncia del presidente y un diálogo que abriera a la “interacción fecunda entre pueblo, gobierno y Fuerzas Armadas”.

Finalmente, otro ejemplo destacado es la declaración del 26 de marzo de la CNT, que sobre el avance militar y el Comunicado N° 4 afirmó que “se percibe la intención de llevar adelante algunos puntos reivindicativos coincidentes con los de nuestro programa. Nunca hemos pensado que somos los únicos que queremos la felicidad de nuestro pueblo y nos satisface mucho que en otros sectores que no son clase obrera, se manifiesten esas inquietudes”.

Como la mayoría de la izquierda se alineó tras los militares en el golpe de febrero, y como la Historia que se escribe hoy sobre el pasado reciente se hace mayoritariamente para beneficio político del Frente Amplio, cada mes de febrero terminamos asistiendo a este atronador silencio sobre el “febrero amargo” de 1973.

One thought on “Febrero de 1973 y la izquierda

  1. Vergonzoso,repudiable Y VARIOS EPITETOS MAS. LO RECUERDO LA CONVOCATORIA DE BORDABERRY A LA CASA DE GOBIERNO, CON ESCASA CONCURRENCIA, QUE WILSON IRONIZO.. ESTOS, ASI DICHO, DESPECTIVAMENTE, NACIERON MAL. ME MOLESTA NO SE PROTESTE CON MAS FUERZA!!!!

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