Fernando Patrón
Fernando Patrón

El caso Raúl Sendic, ampliamente difundido está terminando en una gran simulación del Frente Amplio (FA) con la finalidad de salvar su pellejo del juicio ciudadano y continuar en el poder. Ahora politólogos, comunicadores sociales y artistas “compañeros” contribuyen a lograr tal efecto diciendo que Sendic actuó valerosamente y que el FA sale fortalecido.

El Vicepresidente Sendic, anunció la renuncia indeclinable a su cargo el 9 de setiembre pasado en el Plenario Nacional del FA, efectivizándola ante la Asamblea General el 11 de setiembre en forma escrita indicando que su renuncia es “por motivos personales”.

Luego, consultado respondió: “Todo tiene un límite. Hay uno muy importante para mí que es la preservación de la dignidad y no vale ni el cargo ni el sueldo ni nada. Hay momentos en que uno tiene que tomar una decisión en la vida, ese momento fue el otro día y lo tenía que hacer en el Plenario del FA, que fue el que me designó como candidato a la Vicepresidencia de la República”.

Días previos había manifestado que iría al Plenario a defenderse y demostrar su inocencia sobre el fallo del Tribunal de Conducta del FA a causa del uso indebido de la tarjeta corporativa de ANCAP. Mientras tanto, dirigentes del FA (antes habían acusado a la prensa, oposición y a Estados Unidos de planes desestabilizadores y bullying) a todas voces discutían y solicitaban públicamente la aplicación de diversas sanciones partidarias y proclamaban su absoluta confianza en el Tribunal de Conducta diciendo “nosotros, a diferencia de la derecha, tenemos un órgano de conducta que juzga las faltas éticas y que actúa en consecuencia. Mientras otros sólo nos critican pero no actúan como nosotros” y el Presidente del FA Javier Miranda advertía que si el Plenario no respetaba el fallo del Tribunal de Conducta, renunciaba a la Presidencia del FA.

Ni el Fiscal de Corte -con la costumbre de meterse donde no debe y no meterse donde debe- se privó de hablar enjuiciando a Sendic.

El fallo del Tribunal de Conducta señaló: “el cuadro general que presentan los actos reseñados no deja dudas de un modo de proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos. Su actuación compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control”. En el Plenario, Sendic lo calificó “desproporcionado, infundado; no hay pruebas de que haya cometido irregularidades. Frente a esa situación, frente a este conjunto de maniobras, de deslealtades (acusando a sus compañeros de partido) presento mi renuncia indeclinable a la Vicepresidencia”.

Pero el Plenario del FA, se limitó a tomar conocimiento y emitir un comunicado de ética, unidad e institucionalidad y desde allí los dirigentes frenteamplistas se lanzaron a pregonar que el FA adoptó las medidas suficientes haciendo renunciar al vicepresidente valientemente.

Admitiendo como verdaderos estos hechos, uno se pregunta si es de valiente cambiar comportamientos permanentemente a estímulos de una fuerza política y renunciar a la Vicepresidencia ante la Asamblea General “por motivos personales” ocultando las verdaderas razones.

Increíble: han vivido declarando su absoluto apoyo al Tribunal de Conducta, dicen que es único en el país, ¡pero no respetan su fallo! Además, estoy esperando la renuncia del Presidente del FA Javier Miranda quien había anunciado que de no respetarse el fallo del tribunal renunciaría a la Presidencia del FA.

Los Tribunales de Ética, son órganos que con independencia técnica evalúan y juzgan el aspecto ético y moral de una cuestión (no el penal, civil, administrativo o político) de uno o varios individuos y su relación con la organización que integran. Así, hay Tribunales de Ética, de Honor, de Conducta Política, Comisiones de Ética, cuyas funciones se encuentran reglamentadas en las respectivas Cartas Orgánicas y estatutos.

En general, todos estos tribunales actúan seriamente cuando se les convoca o lo hacen de oficio. El problema está en el empleo que las autoridades partidarias representativas hacen de ellos.

No se pueden guardar en una misma bolsa la exigencia de distintos tipos de responsabilidades (las jurídicas, que comprenden civiles, penales y administrativas y otras, como las sociales, morales y políticas) cada una con sus órganos competentes, procedimientos, finalidades y consecuencias particulares, ni impedir la acción de uno porque está actuando otro. Para que haya procesamiento y condena penal debe el hecho encajar en el articulado tipificatorio del Código Penal y ello no impide la acción de la Justicia Civil, la exigencia de responsabilidades políticas en el parlamento, la Justicia Administrativa, ni la acción del Tribunal de Ética. En situación de la mentira del título de licenciado en genética humana, la Justicia Penal no procesó a Sendic porque el título no existe en Uruguay y por lo tanto no consideró usurpación de título cuando éste no existe. Sin embargo desde el punto de vista ético, mintió y a los frenteamplistas no se les movió un pelo para convocar a su Tribunal de Conducta Política. Similar lo de ALUR, PLUNA, FONDES, ASSE, etc.: la acción de la Justicia Penal no impide que actúe la Justicia Civil aplicando los artículos 24/25 de la Constitución para que el o los funcionarios causantes del daño restituyan al ente el valor de aquél, ni la del Tribunal de Conducta Política, ni la exigencia de responsabilidad política; precisamente ésta es la que más importa evadir al FA pues es ejercida por ciudadanía -en su libertad de pensamiento- evaluando a sus representantes estatales, a través del Parlamento y luego con el voto trasmitiendo a aquellos que quiere o no quiere más su representación.

Resaltan la tarjeta corporativa de Sendic y que lograron su renuncia, para el FA salir ganancioso desviando deliberadamente la atención de la ciudadanía. ¿Y el Tribunal de Conducta Política por la mentira del título, para los involucrados en ALUR, PLUNA, FONDES, ASSE, etc.? ¿O en el FA actúa sólo cuando algún legislador no vota lo que le mandan?

A no engañarse, pues en esos episodios pueden estar comprometidos varios dirigentes “compas” en diferentes responsabilidades, ya que, además de la insistencia de que no hubo enriquecimiento ilícito ni se llevaron nada y demás actos de corrupción que puedan o no constatarse, los acaecimientos son una clara e inobjetable muestra de ineptitud, negligencia e hipocresía que saben puede ser usada con consecuencias determinantes en su contra durante la próxima campaña electoral.

Es la clásica jugada del ajedrecista que, reconociendo inevitable perder la pieza más importante después del rey -la dama- prefiere sacrificar un peón y todavía dirigentes frenteamplistas pretenden que la gente acepte al peón como la mejor pieza y lo colocan primero en una lista electoral. Intentan así eludir la evaluación de la ciudadanía a sus representantes y el juicio pertinente que termina en el voto.

El guía de estas conductas hipócritas fue el Presidente Vázquez, autor de varios cinismos múltiples:

10/8/2017.- Vázquez, luego de que todo el FA sabía “en secreto a voces” el fallo del Tribunal de Conducta Política y sus dirigentes reclamaban sanciones para Sendic (pocos días antes ellos y Vázquez mismo estaban acusando a la oposición, a la prensa y a EEUU de plan, bullying y ensañamiento contra Sendic y en ese momento no les servía defenderlo): “si me observara el Tribunal de Conducta, me hubiera ido”

31/8/2017.- Vázquez le ordenó a Sendic más efectividad legislativa, después que el Vicepresidente Sendic había dejado de concurrir a la coordinación de bancada declarando que no asistía porque “estoy absolutamente en contra del modelo que funciona en el Parlamento”.

11/9/2017.- Vázquez, cuando Sendic anunció su renuncia a la Vice presidencia en el Plenario del FA: “La renuncia de Sendic me tomó absolutamente por sorpresa. El señor Vicepresidente ha cumplido a cabalidad con seriedad y responsabilidad la función que le dio el pueblo uruguayo al elegirlo vicepresidente. Ha trabajado con honestidad, capacidad y compromiso al pueblo uruguayo y al programa de gobierno de su fuerza política”.

Como broche final de esta ética correcta, convocada la Asamblea General para recibir y decidir sobre la nota de renuncia de Sendic “por motivos personales”, cuando sabemos que esos no son los verdaderos motivos, el Partido Colorado, el Independiente y el Frente Amplio, acordaron que era conveniente pasar el tema rápido pues la asamblea podía no terminar bien; por su parte en la bancada del Partido Nacional ganó la postura de que era un episodio trascendente, se debía cuidar la institucionalidad y las intervenciones no agregarían más nada. En consecuencia, se votó la renuncia de Sendic afirmativamente, nadie hizo uso de la palabra para que Sendic rectificara y especificara en su nota el motivo de la renuncia, ni aún para fundamentar el voto afirmativo. Y todavía, el único legislador blanco que posteriormente se manifestó en contra de ese silencio y había sugerido -desde hace dos meses- el juicio político a Sendic, se retiró de Sala.

Me pregunto: ¿qué hechos demostrarían un final infeliz de la asamblea y cuál es el peligro institucional de que en ella se analice y solicite al vicepresidente clarificar las razones de su renuncia? Porque lo que sí resulta un peligro institucional es un parlamento sin hablar incumpliendo funciones y privando a sus representados estar debidamente informados para que puedan exigir responsabilidades políticas con opinión y voto. Pero sin dejar de considerar la formalidad, ¿se está ignorando deliberadamente la finalidad de convocar a la Asamblea General? Y si se estaba de acuerdo en el silencio y votar afirmativamente la nota en todos sus términos, no hubieran convocado a la Asamblea General y bastaba con que cada legislador se dé por enterado firmando al pie de la nota de renuncia.

Nada mejor que el ejemplo de Wilson cuando el 26 de junio de 1973 previo a la disolución de las Cámaras, en la Coordinadora del Cerrito se refirió a su voto negativo ante el desafuero del Senador Enrique Erro solicitado por el entonces Presidente Bordaberry, debido a que éste no presentó las razones y pruebas de tal solicitud: “¡En el momento que a un blanco lo ponen de juez, como juez actúa!” dijo Wilson; y se esperaba que así procedieran nuestros legisladores al recibir la nota de Sendic.

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