Ruben Castelli
Ruben Castelli

Antes de llegar al gobierno el Frente Amplio en toda su magnitud dedicó gran parte de su poca historia, a descalificar a los partidos tradicionales y sus figuras más representativas, con municiones de grueso calibre, instaurando la palabra “rosaditos”, olvidando que ese macramé que conforma al hoy partido gobernante, tiene raíces de blancos y colorados.

Hoy somos testigos presenciales en el Uruguay, de la llamada “Izquierda Caviar”, es decir por un lado agitan sus legendarias ideas, pero alejados de la realidad, disfrazan esa realidad nacional, y agitan fantasmas de desestabilización hacia el gobierno, dicen que son inventos de la derecha en lo que han denominado política de enchastre.

No admiten que están haciendo agua por varios lados, y que muchos actores un día sí y otro también se han encargado de alimentar de razones, acciones y acontecimientos pocos saludables para una izquierda que se metió en la sociedad con un discurso entrador y populista de terminar con la corrupción y al que metiera la mano en la lata se la cortarían.

El crecimiento de las “redes morales” es una herramienta que juega a favor y en contra de los políticos de turno, sin distinción y calificativos de personas y ahí son blancos directos, quienes habían comulgado con ideales de izquierda.

El Vicepresidente, solo él, es rehén de sus acciones, enredándose en una telaraña, de la cual no ha podido liberarse. Ni hablar de Mujica, que con su postura de “veterano bonachón” la juega de filósofo de boliche, tratando de vender una imagen, que sólo la creen, alimentan y difunden sus seguidores más íntimos.

Por otro lado, están los Ministros del Interior, de Economía y Finanzas y Educación y Cultura, resistidos por toda la sociedad por sus comportamientos en contra de todos los uruguayos.

Estos tres colaboradores gubernamentales, cada vez que son entrevistados, dejan traslucir un tono autoritario, que lo único que pretende es silenciar toda oposición al conservadurismo neoliberal.

El Frente Amplio, con su liberalismo progresista, no creo que haya alcanzado, digamos un monopolio de moralidad o más bien de buenas intenciones. Todo lo contrario. La continuidad en tres periodos consecutivos de gobierno, han debilitado las estructuras, notándose las fallas de que nadie es impermeable a las tentaciones del diablo, y que también está aquello de que errar es de humanos. Si pensaban estar vacunados contra estas tentaciones, le erraron y feo.

El Frente Amplio se encuentra impregnado de un conservadurismo sin ilustración y quizá desvergonzado, y no pueda concebir que sus luchas por la verdad, la honradez y la justicia sea extemporánea e inoportuna para el Uruguay, como nos quieren hacen creer actores del gobierno, que ven fantasmas desestabilizadores hacia la fuerza gobernante.

Grueso error si así piensan, pues continúan con la sociedad dividida, llena de odio y rencores, que para nada contribuyen a la sana convivencia entre compatriotas.

En nuestro Partido Nacional, mientras tanto, el anuncio del Senador Jorge Larrañaga, de presentarse en las venideras internas como Precandidato a la Presidencia de la República, parece haber molestado a más de uno.

¿Cómo es el asunto? Por un lado pregonamos que nuestra colectividad es una trinchera de hombres y mujeres libres, y por el otro sacamos a relucir el descalificativo, por apetitos personales, que para nada le ayudan al Partido, pues damos una imagen de pobreza intelectual.

Hablan de falta de respeto por anunciar  candidaturas pero pregunto ¿quién no está en campaña en nuestro partido por estos días? No reconocer esto, es una falta de respeto.

¿Quién puede cuestionar a Larrañaga, con todo el aporte que le ha dado desde el 1989 a la fecha al Partido? Ha mantenido un rumbo y siempre en la misma trinchera, con firmeza, quizá en el acierto o en el error, pero no abandonando los ideales de Wilson, y siguiendo su huella por pertenencia y no por conveniencia.

Dar esa imagen, que se está dando de no estar de acuerdo, no es de recibo y créanme que no le hace bien al partido, pues me lo han dicho blancos de a pie.

Nuestros enemigos políticos están fuera del partido, sumemos. Las internas por algo existen, debemos enfocarnos en captar adherentes de otros partidos y mirar hacia adentro de nuestro gran partido, para ser gobierno en las próximas elecciones. Al final ese el objetivo, ser gobierno.

Si mañana otro compañero quiere ser Precandidato, bienvenido, que lo sea y si tiene la suerte de ser elegido por la grey nacionalista, estaremos en primera fila para apoyar.

Hemos visto los errores y debilidades del Frente Amplio, estamos viendo nuestros errores y debemos corregirlos, de ello dependerá nuestro triunfo. Si nos descalificamos entre nosotros perdemos.

El pasado y el porvenir se encuentran en función del presente, tengámoslo en cuenta.

Sumemos para ganar.

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