Anibal V. Abreu
Anibal V. Abreu

Cuando hablamos de Instituciones que son base de nuestro sistema, hablamos de símbolos, de República, de libertades, de garantías de seguridad y fundamentalmente de democracia. Y es por esa razón que no podemos asistir calladamente a expresiones de referentes de este gobierno, que van irresponsablemente de lo que debería ser sublime a la idiotez más evidente. Se podría decir la yuxtaposición entre lo intelectual y lo estúpido, o entre lo sustantivo y la gansada… ¿Es posible ir de lo sublime a la idiotez, si hablamos de la democracia, símbolos e instituciones?

¿A qué me refiero? Hemos crecido en un país, que es un verdadero crisol de razas, todos tenemos al abuelo o bisabuelo bajando del barco, no solamente de gallegos y tanos, sino de remotos países han venido al nuestro inmigrantes, todos con termo y mate, Peñarol y Nacional, túnica, moña y respeto, mucho respeto por las instituciones. El pabellón nacional, el escudo nacional, el himno, el legislador, el juez, el policía, el ejército, la escuela, la autoridad nacional, todas las instituciones y símbolos nos inspiraron siempre respeto.

¿Dónde quedo ese crisol de razas y costumbres, la convivencia pacífica en la diversidad, cuya resultante era la libertad y una sociedad sana? ¿Quizás se trata del “berretín” de pretender ser “progre” e ignorar todo lo que formó nuestra sociedad?, o ¿de pretender “refundar” el paisito, porque todo lo malo era culpa de los gordinflones que nos quieren perjudicar siempre y además somos el producto de la incapacidad?

Actualmente están debilitadas las instituciones, la justicia, la educación, la libertad etc. Es por eso que venimos sosteniendo y alertando desde hace mucho tiempo, en este concierto, que la existencia de la institución Fuerzas Armadas está amenazada y la preocupación es creciente y exige respuestas. Pero no respuestas viejas o sordas, pretendemos ir al hueso.

Es menester saber las fuerzas profundas que llevan a pretender afectar a una institución cuya principal misión es velar por las libertades, pero con orejeras y sin sentido común, ni mucho menos una mirada al futuro.

Hoy vuelve la temática FFAA, pero después de un largo tiempo de información acerca de la naturaleza de la vida militar y su contexto legal en el marco del gran concepto del soberanía nacional, no vuelve al tapete con una nueva óptica de los gobernantes, institución y gobernados respecto a que Fuerzas Armadas requiere nuestro país .

Aunque cueste creerlo, los objetivos siguen siendo los mismos: recaudar, reducir efectivos y con un resultado nefasto, debilitar la institución. Ni pensar en los cometidos esenciales, como ser las nuevas amenazas del narcotráfico, el aumento de los espacios territoriales marítimo y aéreo.

Los demócratas nos preocupamos, cuando el número uno de nuestro Poder Ejecutivo expresa que el vicepresidente actuó con “compromiso y valentía”, después de anunciar que “en esa situación renunciaba”. ¿Es el mismo compromiso que está teniendo el partido de gobierno con las instituciones como las FFAA? Cuál es la moral y la objetividad con la cual se piensa definir el futuro de una institución sustantiva para el funcionamiento de la democracia. ¿Cómo queda este asunto, con los movimientos que dejan a Topolansky como Vicepresidente? ¿El objetivo será “apurar” los proyectos en portafolio para recaudar lo antes posible sin importar lo que quede después?

Es llamativo, pero no sorprendente, porque cumplir con el fin marcado a como dé lugar, sin importar costos sociales e institucionales, y sin reparar entre lo importante y lo banal, es una constante en el gobierno de turno.

Hace unos días, nuestro Presidente, refiriéndose nada menos que a la figura del vicepresidente se enojaba con la prensa y volvía a hablar de bulling, afirmando que “machacaban con alevosía”. Pero ante el tupé de aquel de afirmar que los actuales (leves) indicadores positivos de ANCAP son resultado de la gestión anterior, la propia Ministra Cosse fue en contra de sus dichos, ¿para Vázquez no fue bulling?

Si se expresa que el vicepresidente actuó con honestidad, los que lo vemos de afuera nos preguntamos, ¿es la misma honestidad la del Vicepresidente que la de la Ministra cuando lo contradice respecto a algo tan caro para nuestro país como ANCAP? ¿El tribunal de conducta política, que fue claro y drástico, (expresando que no sufrió bulling, sino que cayó en un incumplimiento reiterado de responsabilidades de control y faltas éticas y políticas) tuvo la misma honestidad que el vicepresidente? Una cosa es acomodar el cuerpo a las circunstancias y otra pensar que somos idiotas.

También expresa que hechos graves no reciben el mismo trato de parte de la opinión pública y de la prensa, refiriéndose a Sendic por un lado y a casos registrados en nuestro partido por otro. El Sr Presidente no repara en que son bien diferentes, una cosa es mentir, administrar pésimamente dineros públicos y otra muy distinta son los problemas personales y estar ante la justicia como corresponde.

Pocas cosas hay tan elevadas y dignas que el fruto de un esfuerzo de tantos años en una carrera profesional. Sin embargo para la actual vicepresidente es un “cartoncito” … de lo sublime a la idiotez. Es curioso cómo se puede afirmar o señalar sobre temas tan importantes para todos con razonamientos tan contradictorios, dependiendo de quien venga.

La pregunta es ¿que está fallando? No está claro si es la seriedad del tratamiento de los temas ante la opinión pública, o si son desvaríos del poder que lleva a subestimar la inteligencia de la gente, un espiral de esquives y círculo vicioso de incapacidad, un partido de gobierno sigue traicionando intelectualmente a la ciudadanía o si sencillamente estamos pasando de la consideración de lo importante con seriedad a la estupidez o a la ignorancia supina.

El costo para el país de la gestión este gobierno será muy grande, ¿pero el costo para el ciudadano está asumido? ¿Tenemos conciencia de lo que estamos perdiendo?

Si funciona la democracia, de las crisis se sale con instituciones sólidas, es verdad, pero debemos reconocer que el voto folclórico está causando sus efectos. No se trata sólo de dinero, sino de democracia, de instituciones, de los gobernantes probos, honestos, los hidalgos que forjaron nuestro país.

Esta situación me recuerda, al Gral. Artigas cuando se refería a “Malos europeos y peores americanos”, poniendo intereses foráneos sobre los intereses comunes.

Mucho depende de nosotros, no debemos acostumbrarnos a las incoherencias y al acomodo del discurso a las circunstancias.

4 thoughts on “Entre lo importante y la estupidez

  1. Muy bueno como siempre el artículo , dejando claro lo expresado . Yo creo que en este Gobierno se ha tagisversado

  2. Interesante artículo.
    Pero agrego: este gobierno no es estúpido….
    En todo caso,le cabe mejor: burro e inmoral.
    Es el gobierno más corrupto de la historia de nuestro país.se podrá ir probando(como el caso del ladronzuelo Sendic o no) pero si está más que claro,el repudio y condena social.

  3. Excelente Artículo, expresa nuestro sentir con claridad. Gobierno sesgado, hemipléjico, caradura . toda su incapacidad de gobierno, pareciera que la tienen los militares a los cuales hay que castigarlo en sus salarios, para justificar sus errores o horrores inmorales

  4. Muy bueno el artículo Aníbal,es muy claro que en este camino no se,pues e seguir,ojalá se vea en un tiempo en las urnas que si se quiere cambiar ya.Un abrazo y a seguir luchando!!

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