Michael Castleton
Michael Castleton

Circulan versiones en la república que el Sr. Sendic Rodríguez dimitirá de su cargo de vice-presidente de la república.

Debería hacerlo si le quedara una pizca, un mínimo de orgullo y sentido del honor.

Dos cosas que no abundan, es cierto, a estas alturas históricas en el gobierno actual y en nuestra república.

La indefinición de Sendic Rodríguez y el hecho que no reconozca sus absurdos yerros en el descargo de sus funciones al frente de ANCAP y, lo que es peor, que el gobierno no haga nada al respecto nos hace mucho mal a todos los orientales.

Parecería que nos hemos contagiado, a escala uruguaya se entiende, de nuestros demenciales primos del otro lado del rio, que saben que les saquearon el país, saben quiénes lo hicieron y en los hechos tal es el grado de corrupción mental que sufren que no hacen nada al respecto.

Muchas veces la historia nos indica que la inacción, la indecisión de quienes cobran por decidir, pone en peligro todo el sistema. En este caso y en nuestro país con un sistema democrático al que bastante costó volver después de años de gobiernos autoritarios, estas cosas lo debilitan todos los días.

Lo del Sr. Sendic Rodríguez no es más que un ejemplo de las ideas erradas con que el Frente Amplio gobierna. La manifiesta incapacidad del frente Amplio en el gobierno para encontrar soluciones viables a los tres grandes y urgentes problemas del país, salud, seguridad y educación no hace más que contribuir al desasosiego, a la sensación de que estamos a la deriva, que el barco hace agua y que el capitán no tiene idea ni qué hacer ni a que puerto dirigirse.

Esta realidad tiene muchos padres después de casi quince años del neo-marxismo en el poder en nuestro país. Lo de que no puede haber duda que, como tantas veces lo dijera el que escribe en otros tantos escritos, las brutales contradicciones internas del conglomerado que nos desgobierna se empiezan a ver. Lo peor es que parece que no hay nadie dentro de ese conglomerado que pueda o sepa cómo manejar la situación.

Entonces el país ya en aguas turbulentas por cuestiones del mundo y de nuestra zona del planeta parece estar a la deriva, dando manotazos como la liberalización de la venta de marihuana, o la desigual lucha por la instalación de una nueva planta de celulosa en nuestro territorio.

Pero, un país no debe ser como esas familias caídas en desgracia que añoran y dependen de la desaparición de un tío rico para más o menos sobrevivir.

Un país precisa liderazgo. Un país precisa un gobierno que gobierne con ecuanimidad y sentido común.

La gente, los orientales debemos sentir que hay una mano firme en el timón del barco en que estamos todos y aunque el temporal arrecie, que nos llevará a puerto seguro.

Hoy, buena parte de los orientales sentimos que el gobierno vacila, discute y no enfrenta los temas con un mínimo de racionalidad y decisión. El presidente se deja embretar en posiciones insostenibles como la permanencia de Sendic Rodríguez en su cargo o en la defensa de un gobierno indefendible por el lado que se lo mire como lo es el de Maduro en Venezuela.

Internamente, entre la gente se empieza a notar un rispidez, una violencia que el que escribe no recuerda haber visto en democracia.

Curiosamente las cuestiones económicas de la república no están brillantes por la irresponsabilidad del Sr. Mujica Cordano y sus secuaces pero gracias a un equipo económico serio y profesional la cosa se va llevando.

Por cuanto tiempo no se sabe, vistas las incongruencias internas del Frente Amplio pero es lo que nos separa de una verdadera calamidad.

El Sr. Sendic Rodríguez no es más que un símbolo. Un símbolo de cómo no se deben hacer las cosas en un país más o menos serio. Desafortunadamente es también un símbolo de los males que nos aquejan como sociedad y por lo tanto debe irse.

Ninguna sociedad puede existir indefinidamente en una situación de indefinición moral y política.

Hoy estamos todos los uruguayos viviendo el resultado de la descomposición moral e intelectual que trajo aparejado Mujica Cordano con su simple y chabacana filosofía de boliche.

Es tiempo de acomodar las garras no sea que nos caigamos del caballo y nos demos flor de porrazo.

Hoy los orientales estamos con las garras bien corridas y así, es imposible mantenerse, figurativamente hablando, mantenernos  arriba del caballo, o sea con una democracia viable y duradera.

El gobierno deberá corregir el rumbo, gobernar con firmeza y sentido común y dejar de defender lo indefendible por razones absurdas. Deberá tratar de poner la casa en orden y mejorar la calidad de su gestión.

De lo contrario seguiremos en esta espiral descendiente que sólo puede tener un fin.

El Sr. Sendic Rodríguez no es más que un símbolo, hoy, del desgobierno del Dr. Vázquez Rosas quien como el Capitán Queeg en el Motín del Caine parece más preocupado por las frutillas que en la tormenta en que nos encontramos y que arrecia.

Sendic Rodríguez debe caer, por el bien de la nación y por el bien de nuestra, hoy frágil, democracia.

One thought on “Debe irse

  1. exelente Michael como siempre. tu claridad y simpleza para analizar la situcion
    abreazo
    lalo

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