Dr. Jorge T. Bartesaghi
Dr. Jorge T. Bartesaghi
26.06.15
26.06.15

Entendemos fuera de duda la manifiesta preocupación de toda la ciudadanía por la educación, entendida esta como la sumatoria de procesos educativos  públicos o privados, curriculares o no, familiares o sociales, que confluyen hacia la formación integral del individuo en valores, conductas y conocimientos.

Así lo manifestamos siempre, lo aceptamos y promulgamos a los cuatro vientos con el orgullo de saber que era la educación, y no otra cosa, la responsable del sitial de respeto que nos otorgaba la comunidad internacional.

Tampoco el sistema político ha sido ajeno a esta preocupación. Todos los gobiernos, de cualquier signo, han incluido en sus plataformas la revalorización del sistema educativo como uno de los pilares en que fundamentaban sus promesas electorales. Incluso el anterior, el del Presidente Mujica, sorprendió en su discurso inicial ante la Asamblea General, reiterándolo como valor esencial al repetir airadamente “…educación, educación y educación.” Claro está que fue quien menos hizo al respecto, o menos resultados tuvo, quizás por haber olvidado que buena parte de la educación se logra con el ejemplo. Continuar leyendo

Dr. Jorge T. Bartesaghi
Dr. Jorge T. Bartesaghi
29.05.15
29.05.15

El gobierno del Presidente Vázquez acaba de dictar un decreto por el cual oficializa el conocido grupo denominado Verdad y Justicia en su función de investigación de los hechos relacionados con los detenidos desaparecidos acaecidos durante la triste dictadura militar entronizada a partir del golpe de estado del 27 de junio de 1973.

Nada de ello nos sorprendería si no hubiese establecido el año 1968 como fecha de inicio de los hechos a investigar, lo que induce a suponer que es a partir de esa fecha que comienzan a vulnerarse los derechos humanos fundamentales, como consecuencia del desgraciado mecanismo conocido como “terrorismo de estado”.

Muchas son las aclaraciones que queremos hacer para ubicar con absoluta claridad y firmeza nuestra posición al respecto.

En primer término manifestar que conocimos la dictadura en toda su extensión y plenitud, la sufrimos como todos los que no escondimos nuestra vocación democrática, jamás transamos con sus arbitrariedades e hicimos todo lo posible, lo que estaba a nuestro alcance, para desalentar su continuación y evitar, o disminuir al menos, los tremendos daños y perjuicios que causaba al pueblo uruguayo.

En segundo término declarar que, como no podía ser de otra forma, siempre nos solidarizamos con aquellos ciudadanos que sin fundamento alguno sufrieron el escarnio, la privación injustificada de su libertad, la tortura, muerte y a veces, lo que es peor aún, su desaparición con su inevitable resultado. Continuar leyendo