Fernando Patron
Fernando Patron

El Intendente frenteamplista de Montevideo Daniel Martínez envió un proyecto de decreto a la Junta Departamental para cambiar el nombre de la calle Andes por el de “José Germán Araújo” (2 /9/ 1938 – 9/3/1993) desde la avenida 18 de Julio hacia el sur.

Procedente de la Unión Cívica, Germán Araújo se incorporó al Frente Amplio (FA) resultando Senador por la lista 10001 en1985 y 1986 y de 1990 a 1993 por la lista 1001.

En el texto, Martínez señala que Araújo fue “un periodista y político destacado, defensor de la democracia en años oscuros en los que el país padeció una cruel dictadura cívico-militar, dirigiendo por varios años CX 30 Radio Nacional y siendo sus audiciones -principalmente en el programa Diario 30 -un símbolo de la lucha contra la dictadura”.

Concluye que “la elección del tramo de la calle Andes es acertada, pues en la esquina con 18 de Julio funcionaba la citada emisora, desde la cual informaba con valentía y daba esperanzas sobre aquellos temas que otros medios de prensa (orales, escritos y televisivos) no se animaban o no les interesaba trasmitir”.

Martínez ignora hechos fundamentales protagonizados por Araújo contrarios a los calificativos que le asigna. Afirma que en dictadura, otros medios de prensa no se animaban o no les interesaba trasmitir lo que Araújo informaba con valentía dando esperanza.

¿Qué razón tiene Martínez para tales aseveraciones?¿A qué medios específicamente se refiere? ¿No se pregunta Martínez por qué en dictadura Araújo trasmitía efectivamente cuando otros no lo hacían?

Wilson responde a estas preguntas durante su discurso en el Campamento de Jóvenes de Por la Patria en Kiyú el10 de enero de 1987, una vez sancionada la Ley de Caducidad y después que Germán Araújo acusara de traidores y cobardes a quienes habían impulsado (Wilson principal impulsor) y votado la ley: “Porque ahora -claro- surgen los valientes. Araújo dice que los va a ir a buscar (a los militares acusados de violaciones a los derechos humanos que, en cumplimiento del Pacto colorado-frentista-dictadura del Club Naval, no concurrirían a la Justicia) y sacar de los cuarteles. Y mucho más experto en entrar en cuarteles es en salir de los cuarteles. Porque nos dice que estuvo 68 veces en la cárcel durante la dictadura, pero para entrar 68 veces es menester que lo pongan a uno en libertad 68 veces por lo menos. Y además cuando el preso cada vez que va preso, sale con pasaporte o con una concesión para un restorán en el Parque de los Aliados o para tener una radio, que no cierra por arte de magia durante todo el período de la dictadura, uno piensa que la prisión ha sido más bien, oportunidad de negociación. Ese es el que ahora los va a traer, bueno, yo no sé, pero permítanme que sospeche que cuando vaya a buscar un coronel para conducirlo a los estrados judiciales, yo no sé si sale con un coronel, pero seguramente saldrá con otra radio y un restorán”. (Wilson, La Democracia Nº190-Año VI-16/1/1987-Información,pág.16)

El 8 de marzo de 1985, recuperada la democracia republicana y mientras se discutía la Ley de Pacificación Nacional, el Senador Araújo (FA) expresaba: “Lamento tener que decir que, para poder pacificar este país, vamos a tener que hacer la vista gorda, porque no vamos a poder encarcelar a todos los hombres que han cometido delito durante estos años. Es más, no hay ninguna conversación en la que no aparezca este tema y en donde se diga: sí es cierto, pero no se puede hacer, porque necesitamos fortalecer la democracia y pacificar al país. Nosotros estamos de acuerdo. Repito que en muchos casos vamos a tener que hacer la vista gorda porque desgraciadamente no podremos encerrar a todos los cómplices…”

Inmediatamente el Senador Carlos Julio Pereyra (Partido Nacional-PN) le respondió: “Deseo señalarle al Sr. Senador Araújo que nosotros -la inmensa mayoría de nuestro partido- no nos encontramos dentro del grupo de personas que eso le han manifestado, puesto que no pactamos ningún compromiso con los militares que usurparon el poder en este país durante 12 años”; palabras seguidas de gritos en las barras y campana de orden (“Wilson: Una Comunidad espiritual”, Carlos Luppi, págs.326 y 327).

En el período dictatorial, Germán Araújo envió cartas adulonas a funcionarios militares del régimen.

Cuando el Senado se disponía a analizar la posibilidad de votarlo para la Vicepresidencia, el 13 de mayo de 1986 “El País” publicó una carta firmada por Germán Araújo dirigida al Director del Servicio de Información de Defensa, Gral. Iván Paulós fechada el 11 de octubre de 1979 con motivo de obtener un pasaporte. El Senador Araújo negó enfática y reiteradamente el hecho ante sus pares y públicamente, pero, se conoció -a través de la carta- que en octubre de 1977 y enero de 1978 había elevado cartas similares al Director Nacional de Información e inteligencia Víctor Castiglioni.

En su carta al Gral. Paulós, el Senador frenteamplista realza que ni él ni sus familiares registraban antecedentes por “militancia gremial o política”, asegura que nunca leyó “El Popular”, expresa que nunca firmó declaraciones políticas en favor de Cuba y sus viajes a la isla no tenían connotación política (“Cuba era anticomunista cuando la visité en 1961”). Seguidamente manifiesta su “comprensión a los servicios de inteligencia” y a las potestades de sus titulares: “Demás está señalar que bien comprendo la tarea del investigador, del hombre que tiene la obligación de sospechar de todo, de descubrir el cangrejo debajo de la piedra y del que tiene que administrar justicia, decidir el futuro de otros hombres… A ese hombre llego hoy a invitarlo a que me conozca, para aportarle todos los datos que faltan en esa ficha y todos los testimonios que crea necesarios, para responderle con cuarenta años de vida en este nuestro país, donde miles de personas me conocen íntimamente”.

El mismo Gral. Paulós se encargó -antes confirmarse la existencia de la carta -de declarar: “este Sr. Senador Araújo que se manifiesta tan agresivamente contra las Fuerzas Armadas cada vez que puede, en tiempos pasados no tenía esa actitud, era un hombre más comprensivo”.

Luego Araújo reconoció las cartas y planteó una cuestión de fueros defendiendo su actitud explicando que con ella preservaba la existencia de la radio que dirigía (CX 30), “que nos sirvió a todos para luchar contra la dictadura”. (“Epistolario de Araújo. El General Paulós tiene quien le escriba”, La Democracia Nº155-Año IV-16/5/1986-Información, pág.11).

Martínez y sus ediles del FA deberían recordar -también nosotros- que el 23 de diciembre de 1986,ante un hecho de pocos antecedentes en la historia parlamentaria, el Senador Germán Araújo fue expulsado del Senado con votos blancos y colorados tras acusar de cobardía y traición a dirigentes de los partidos fundacionales que habían votado favorablemente la Ley de Caducidad y convocar “salir a la calle” en incitación a la violencia y desacato a la Ley, configurando actos impropios según el art.115 de la Constitución.

Las injurias y convocatoria de Araújo fueron lanzadas en una audición radial que él conducía y poco después eran agredidos legisladores y dirigentes por una turba que se extendió desde los alrededores del Palacio Legislativo hasta los respectivos domicilios.

Quizá a la publicación de esta nota, es probable que se esté votando o se haya votado la propuesta de Martínez. Votada o no votada, no se pueden dejar pasar por alto ni callar estos hechos de Araújo en la discusión del proyecto, a la vez que recordárselos a nuestros ediles, dirigentes y militantes; no sólo por la verdad a divulgar, sino para evitar que Martínez en un acto de injusticia, continué con el verso de que el FA es exclusivo defensor de la democracia, obteniendo con ello rédito electoral y apoyo de algún sector del FA para su candidatura presidencial.

Al respecto, lo más importante es poner en práctica estas palabras de Wilson en aquella jornada de Kiyú: “Y lo primero que tenemos que cuidar nosotros es no atender, no digo cantos de sirena; porque decirles cantos de sirena a éstos, sería una exageración. Pero por lo menos cuidar la autoridad ante quien pretende darle lecciones a este partido viejo que tiene 150 años y ha destinado el siglo y medio de existencia a defender la vigencia del derecho y las libertades públicas. Porque estos revolucionarios de hoy, de revoluciones hablan, pero en la historia de este país hay un solo Partido que las ha hecho y es el Partido Nacional”

4 thoughts on “Martínez: ¿una calle para Germán Araújo?

  1. Excelente Fernando Patrón!!

    Fiel a todos los “principios” frenteamplistas….Martínez descalifica la fecha de la JURA DE LA CONSTITUCIÓN…18 de JULIO.
    Le retacea importancia en un acto de vanidad .

  2. ¡Excelente Fernando Patrón!!! Ni una palabra mas. Hay que desenmascarar a ésta gente , a la vez que informar al pueblo del cuya ignorancia se valen.

  3. ¡Excelente Fernando Patrón! ¡Ni una palabra mas!
    Hay que desenmascarar a ésta gente que vive de la apariencia y del aprovechamiento de la sana ignorancia del Pueblo para mantenerse en el Poder.

  4. No sabía lo de estos antecedentes. Yo en los últimos años de la dictadura escuchaba a Germán Araujo en La Radio (CX 30) y lo tenía por un crítico implacable, no sólo del régimen, sino también de algunas debilidades que iban apareciendo en el frente opositor. Por eso, sufrí una enorme vergüenza ajena cuando se largó a alabar al recién firmado Pacto del Club Naval; ahí se cayó toda mi admiración. Y después, ya en el Senado, estuvo el incidente de “los cuzcos”…

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