Foto El País

La historia de la niña en Rivera es horrorosa. No existen palabras para catalogarla.

Como toda situación tan crítica debería generar profundas reflexiones.

Me refiero a los violadores y a la población que reaccionó como lo hizo.

Con referencia a los sociópatas que cometieron esa barbarie, no salieron de un repollo y son claramente producto de una sociedad que sigue mirando para el costado frente a las causas de fondo que llevan a que existan estas personas, para quienes los demás, no importa sexo ni edad, sólo son cosas a ser utilizadas.

Con relación a la sociedad que reacciona de esta manera, pasada la tragedia, seguirá seguramente aceptando ser gobernada por gente que teniendo el poder y habiendo tenido los recursos que otros no tuvieron, ignoran el descalabro de la educación, la violencia que se ejerce en este país con los niños y los jóvenes como denuncia la propia UNICEF, y el altísimo porcentaje de niños que pueblan los asentamientos cada vez más frecuentes, sustrato básico para que estas cosas sucedan

No alcanza con indignarnos con los sociópatas y llegar al extremo de pedir la pena de muerte. Creo que es necesario revelarnos e indignarnos con los que gobiernan cuidando sus cargos sin hacer nada para que esto no siga sucediendo.

Dr. Jorge Parodi Bernardi

Deja un comentario

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> 

required