Aníbal V. Abreu
Aníbal V. Abreu

Lo que ocurre actualmente con algunas instituciones me recuerda al síndrome mencionado, porque se trata de los que ejerciendo el poder se preocupan, más que por gobernar, porque los que ellos consideran un obstáculo sean minimizados a costa de cualquier cosa. No escuchar razones, ser monotemáticos, rondando siempre en torno a su verdad, se sienten iluminados y por eso cuando fallan, no lo reconocen.
Este síndrome es propio de los abusadores que llegan a ser crueles hacia los que, según su parecer, están socialmente “por debajo de ellos”. Militares, políticos opositores, empresarios, cualquier ciudadano que piense diferente.

Todos pueden padecer este efecto desde el poder, el síndrome de Hubris. El exceso y persistencia en lograr “sus objetivos”, lo cual conduce a carecer de racionalidad y autocrítica, termina en una desconexión con las promesas sociales o políticas y por lo tanto con la realidad y concluyen resumiendo su acción a una preocupación por “dejar huella”, auto convencidos de ser los dueños de la verdad, pero sin importar otros puntos de vista, por lo tanto es un serio problema para las libertades y la república.
Es así que van surgiendo los diferentes objetivos de poder que surgen del único proyecto que consideran valido.
La ley de medios es un ejemplo, pretende establecer la regulación de la libertad de expresión, poniéndola en peligro. Pasando desde la televisación de los partidos a la obligación de un treinta por ciento de música nacional, muchas reivindicaciones populistas, la libertad afectada.

Otro indicador es el artículo 15, famoso por evidenciar un “empujón” del Poder Ejecutivo al Poder Judicial, que habilita al Estado a postergar el cumplimiento con obligaciones generadas por juicios perdidos ante tanta inconstitucionalidad.
En este escenario se debaten las Fuerzas Armadas, tiempos difíciles para las Instituciones que garantizan el funcionamiento de la democracia, en esta era es sin duda el más humilde quien más sufre.
Se habla de “presiones” y de edades de retiro, que no son tempranas, como le gusta decir a la izquierda, sino acordes a las exigencias de cada función en el estado militar. Hablan de excesiva cantidad de efectivos y no se sabe en base a qué cálculo es basada esta apreciación. Pero sin embargo, se da la curiosidad de que no se explica el por qué de una resolución presidencial que por excepción autoriza a traer 9 toneladas de municiones.
Pero nada se habla de los más necesitados, del soldado que con un régimen contractual anual, enfrenta carencias económicas y lo hace con dignidad.

La familia militar, con un gran porcentaje de efectivos bajo la línea de la pobreza, está ansiosa hace mucho tiempo de ser contemplada en sus necesidades, se les mintió prometiéndoles mejoras que nunca llegaron, hoy son parte de la gran mayoría de los uruguayos traicionados intelectualmente.
Por eso nos preocupa el soldado, porque siempre tuvo una condición económica modesta, pero una riqueza moral muy fuerte, lo cual sumado a la confianza en el mando siempre fue fundamental. En este momento histórico ambos aspectos son debilitados. Además ahora se piensa hasta en segregar a las viudas del personal militar, pues si tienen cualquier ingreso anual mayor a 11mil y pocos pesos por mes, pierden la pensión. No es muy solidario ¿no?

Respecto a la inconstitucionalidad de los impuesto a los retirados militares no hay argumentación valedera, pero el síndrome de Hubris es más fuerte, se sigue hablando de “jubilaciones tempranas y privilegiadas”, se ignora las exigencias psicofísicas de cada etapa de la carrera militar, no solo en nuestro país sino en todo el planeta y se apela a la equidad del sistema. ¡Justamente del sistema de seguridad social que es deficitario en general! Un gobierno que a pesar de ser consciente que violará la Constitución, toma de rehenes a los retirados militares para cínicamente ponerlos en situación de desigualdad frente a otros pasivos ignorando la singularidad de su profesión.

Existen análisis que revelan claramente que los que ganan más de $50.000 son 87% del BPS y un 12% del Ministerio de Defensa Nacional, Entonces no se comprende porque se apela a la minoría, para solucionar problemas de déficit general. Y además no se tienen en cuenta otras transferencias del Estado. Nada se habla de los generales (militares destituidos), recompuestos por Ley con máximo de años más un 25% por daños morales, más otro 16% “no graciable” que generaron un promedio de 239.000 pesos por retiro y son casi 300.

Estamos en tiempos en los cuales no es bien visto discrepar con el poder, ¿Quién lo iba a decir en gobierno Frenteamplista? Tenemos varios ejemplos, Amodio Pérez, por contar “la otra historia”, lo le avasallaron sus derechos y hoy ante el juicio del damnificado lo vamos a pagar todos los uruguayos, una vez más las mesiánicas complicaciones de la izquierda. En estos días una empresa multinacional que enjuicia por difamación a periodistas por desnudar una realidad, después quedo solamente en amenaza o sea un serio recorte a la libertad de expresión.

Hay una canción que dice “si a mí me gusta que suene, ¿para que la voy a engrasar? “Parece ser el sentimiento del gobierno de turno. Esto esta evidenciado en la reforma de retiros en la que se sostiene que no se pueden afectar derechos adquiridos, pero sí importa acelerar el impuesto porque el Estado necesita dinero. Entonces la pregunta es obvia, ¿no son derechos adquiridos los de los retirados al amparo de la ley al momento de su retiro?

Los militares afectados en sus derechos, luego de que varios constitucionalistas advierten que es inconstitucional el impuesto, van a reclamar, en este caso también pagará el pueblo y seguramente a las demandas de los damnificados se le deberá sumar el del propio estado por irresponsabilidad en el tema.
Debemos reconocer que intentar debilitar nada menos que a las FFAA o sea a la política de defensa nacional mediante impuestos y aprovechar para hacer ajustes, es muy original pero principalmente es muy irresponsable. Después de los militares, ¿qué colectivo vendrá?

5 thoughts on “Síndrome de Hubris que azota a las FFAA

  1. Excelente Anibal como siempre , pero es como dice la historia si repites mucho una mentira y un acto marca un nuevo paradigma y bueno hay que luchar en contra de lo que está mal recalcándolo en todo momento

  2. Totalmente de acuerdo con el artículo Aníbal. Lamentablemente se les dio mecha rienda suelta y abusaron, algo muy común en filas de izquierda no sólo en nuestro país sino alrededor del mundo.

  3. Buen analisis.
    Voy a aportar unos datitos:
    1700 militares cobran jubilaciones superiores a $ 50000,son las que recibiran un segundo e inconstitucional IASS.

    45.000 son las jubilaciones mayores a $ 50.000
    Que son servidas por el BPS.

    ENTONCES PORQUE EL SEGUNDO IMPUESTO A LAS JUBILACIONES MILITARES Y A LAS DEL BPS no?
    ES SOLO HACER CAJA DON DANILO?
    Evidentemente no….usted busca lisa y llanamente VENGANZA Y ELIMINAR LAS FF.AA.
    NO SEA HIPÓCRITA…….BUE,ESO ES MUCHO PEDIR

  4. Excelente Anibal. Análisis justo y adecuado.
    Es la verdad dura y objetiva.
    Están ensañados con las FF.AA y piensan q haciéndoles daño captan votos y simpatia de la gente..
    Gonzali Cuñarro

  5. Si las FFAA siguen haceptando el manoseo a sus derechos; ¿de quien es la culpa?… ¡¡¡A no quejarse despues!!!

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